lunes, 3 de septiembre de 2007

Reflexiones sobre el Bingo en Madrid

El Bingo, un juego inocente en su esencia, en el cual las señoras y caballeros de cierta edad, que muchas veces no tienen o tenían “ nada que hacer”, lo dedicaban a pasar un buen rato con esta lúdica actividad, y como todo en esta vida tiene su auge, su plenitud y su declive, lo cual es legitimo en su propia forma, pues los sistemas libres de mercado, la evolución social y las nuevas tecnologías, van pidiendo paso y a la vez, ponen cada cosa en su sitio.

En una sociedad como la nuestra, para sobrevivir hay que ser un poco camaleónico y e que no se adapta, deja de existir, locuaz a mi personalmente no me parece bien. He vivido en mis propias carnes esta situación, mi padre tenia una tienda de ultramarinos, ya saben, esas tiendas que ahora no existen, dónde se vendía casi de todo. Llego un día en que desapareció y se convirtió en una tienda de lencería. Con esto quiero decir que el comercio es muy dinámico y ya se acabo aquello de “ este negocio es para toda la vida”.

Pues creo que ahora le a tocado al Bingo tradicional, claro que resulta algo impreciso, que se siga llamando Bingo a unos locales que tienen entre 800, 1500 y 2000 m2 y donde pretenden instalar máquinas de tipo “ B1”, “ B2” “ B3”, apuestas y otras que están por llegar.

En Madrid esta previsto que hayan unos 60 Bingos aproximadamente, sin limitación de número de máquinas y con unos horarios excesivos, diría yo, y espero no herir la sensibilidad de nadie; entre esto y las apuestas que ya están debidamente reglamentadas, Madrid quizás se pueda llamar “ LAS VEGAS A LA ESPAÑOLA”. ¿ Podrá soportar Madrid tanto Casino?

Pienso que debiera imperar el sentido común, y como se ha hecho siempre en todas y cada una de las comunidades autónomas, de este país, se debe consensuar, acordar, regular, de forma adecuada, ya que los subsectores de salones, también queremos adaptarlos, a esta nueva sociedad tan cambiante y como los Bingos, sobrevivir. Y sobrevivir no es que unos vivan a costa de que otros mueran, pues el sacrificio no es proporcional, ni justo.

Todos tenemos cabida en esta nueva reglamentación, y la Administración debe sentarse con las dos partes implicadas para conseguir ese acuerdo, que los dos subsectores necesitamos, bingos y salones de juego.

Los salones de juego, desarrollan su actividad en unos locales más pequeños respecto a los Bingos, con un solo producto ( nuestras máquinas), que hoy respecto a otras comunidades, ya dan risa, y para más risa quieren pasar con la apisonadota, por encima de nuestros salones.

¿ Cual seria el nombre apropiado para nuestros locales? “Casino” “Bingos”, “ Super Salones Bingos”, “Minicasinos Bingos”...

Considero que es un atropello a nuestro subsector de salones y espero y deseo que a quien corresponda, tome debida nota.